Valiente

Reanimo un poco el inconsciente con las bocanadas de humo. Continuo imaginando palabras inanimadas desde ese momento, sobre tus labios. No encuentro el camino correcto. El cielo en el atardecer aturde, el color oro transparente, con líneas de nubes en color rojo y púrpura. Me late el corazón, por primera vez. Raro, muy raro. Todo cambia, todo es un hechizo, un sueño sin querer, que llega a despertarme, con su singular andar, su gran ego y soberbia. La mirada en sus ojos. Directo. Sonrio. Esquiva mi perfume y se va andando. Me mantengo levitando en el frío viento. Todo es tan singular y extraño a la vez. Reacciono al último instante. Sus ojos yacen opacos, apagados... Sin alma. Y observo de nuevo al frente, los colores brillantes no están, todo se torna oscuro, se declina la luz a mis pies y sigo andando, con esa sensación lúgubre de haber deseado que no pasara. Vuelvo a la realidad, bloqueando el límite de la inexistencia. ¿Acaso volveré a sentir esa emoción de tenerlo tan cerca y tan lejos al mismo tiempo? ¿Volveré a disfrutar ese aroma encerrado en aquel libro? Ya no quedan más que hojas impresas sin sentido, hojas viejas carcomidas por la soledad. Su esencia desvaneció al compás de sus pasos, en el roce del viento con sus cabellos, en el brillo de sus ojos. ¿Regresará algún día ese bálsamo que me causaba desfallecer de... amor? Sus palabras han cambiado, se han ido con él a otro tiempo. Su silencio le ha dominado. Su felicidad material. Ese que le hace feliz por 3 segundos. ¿Y su verdadera felicidad? Esa que nunca encontrará... ¿O acaso ya la encontró? La que sustraje de sus sueños, de los anhelos olvidados, de sus besos abandonados. Ese gran rencor mío que nunca logró vencer y que embargó su racionalidad. ¿Dónde habrá quedado ahora su memoria, su alma? ¿EN EL BORDE DEL ABISMO? Es poco comparado con su condición actual. Razona sus deseos, no sus necesidades.


“El café, néctar de dioses, ha de ser, para ser bueno, ardiente como tus ojos, negro como tus cabellos, tan puro como tu alma, tan dulce como tus besos”.




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