C.N.L.F.

17/Dic/2012

Me impregné de cosmos y la luz verde me siguió. 
Hallé las estelas de sus pasos tras de mí.
Transformé mi aire y sabor para su cielo
y hacer un nido de soles para él.

Construí las más hermosas primaveras.
Humedecí los más verdes veranos.
Envenené el seco otoño en sus aguas
y seduje el frío  de tu invierno negro.

Encontré pedazos de alma 
hecha añicos por tu adiós,
ni tu fracaso... Ni tu odio,
Nada declinó mi potencia
Ni agotó mis impulsos.
Fuiste tú, cosmonauta solitario...
Tú y tu tierna Aurora.