A TI QUE TE CREES ESTRELLA, Y SÓLO ERES LUCIÉRNAGA

¿Cómo te digo que en miles de ocasiones he tratado de olvidarte, que en esas miles de ocasiones el 100% termino pensando que no vales la pena, que un hombre como tú lo único que quiere es no estar solo, que lo "único" que quiere es una compañía que te entienda intelectualmente y que comparta tus gustos sexuales; que lo que quiere es ser amado sin dar nada a cambio, ni un "gracias por el detalle"; que lo que desea es una compañía que no le reproche los errores en un futuro, que no tenga el orgullo tan alzado cono el tuyo; que un hombre como tú no quiere desperdiciar el tiempo en una persona con la que tendra un futuro con gran incertidumbre?

¿Cómo te digo que en el 100% de esas ocasiones he terminado llorando bajo las cobijas, diciéndome que soy una tonta por haber caído de nuevo en el juego; que he terminado por escribirte sobre un pedazo de firmamento los poemas que mis labios cantan solo para ti; que termino decepcionandome por las actitudes que tomé; que termino pidiendo los deseos a las estrellas fugaces con un "deseo estar con él siempre"; que termino siempre en una decepcion que ni mi madre puede sacarme de mi cuarto; que termino por escuchar canciones tristes; que termino por imaginar ser mamá de otra niña, de otros niños, que termino pensando que en cada cumpleaños te mandare "anonimamente" y sin avisar un libro pequeño; que termino insistiendo en que me tatuare ese anillo que enterraste; que termino con la idea de que JAMÁS me cortaré el cabello porque a ti nunca te gustó que lo llevara corto?

¿Cómo te digo que SIEMPRE acabo con la idea de que moriré sin ti?

Tu sonrisa es veneno

Desgarro el día con tal de mantenerme ocupada.

Con tal de no pensarte.
Con tal de olvidar que un día como hoy acepté "comenzar" mi vida contigo.
Olvidar que me dan ganas de whatsaapearte
Y decir que los te extraños me cuelgan de la lengua.
Olvidar que te quiero junto a mí y que te odio junto a alguien más.
Olvidar que destruyo las tardes que pudimos haber pasado juntos.
Olvidar el dolor que yo sola me genero por estarte pensando,

Y al mismo tiempo

Desgarro el día

Con tal de olvidar

Que sigues vivo.

11/12/2015.

SABORES

I


En tus lábios
                      he caído
                                                            muérta
y despreciáda
                     bajo un árbol
                                                           de manzáno.
Tu léngua
                     incinerándo avés
                                                            y duráznos.



T u      p a l a d á  r
                                  m i   a t a ú d.

Un cigarrillo más (noches de verano)

Exhalas el humo que va de tus pulmones, tomas el pequeño cilindro y lo observas, ido, perdido, ¿Qué tanto piensas? ¿A qué sabe ese humo que sale de ti?
El sol no está para darme a conocer el color de tus ojos. Estamos perdidos en la noche, es nuestra, como tiempo atrás fue nuestro el momento. Quiero sentirme en confianza para tomar tu cabello y esparcirlo sobre mis dedos… ¿te molestará que lo haga?
El alcohol me atonta, me hace dar vueltas, me zumban los oídos. Te pido que me lleves a otro lugar. Donde sólo tú y yo podamos volver a conocernos, donde un beso nos ayude a seguir el camino, pero… ¿en qué sigues pensando?
-Quieres dormir, ¿verdad?
-Llévame a donde tú quieras.
Llegamos y el olor me da nauseas. Prendes la televisión y no soporto el ruido. “Déjame dormir”, repito incontables veces en voz baja. Pero aun a pesar de eso, yo sigo sin saber qué es lo que piensas. ¿En qué estado nos encontramos?
Quería que tú llegaras y me besaras, que me dijeras todo lo que quería escuchar. No importaba lo ebria y volada que estuviera, yo sólo deseaba que las caricias nulas dejaran de ser un pensamiento, deseaba que tocaras mi piel y le dieras tu nombre a cada movimiento.
Y, ¿Sabes?, finjo estar enamorada de ti, para darme a la idea de que alguien está pensando en mí. Para darme a la idea de que alguien también piensa en ti, a pesar de que no lo notes. Finjo verte como nunca lo hice. Finjo que el corazón se me sale con cada beso que me das. Finjo escalofríos con cada rasguño en tu espalda. Finjo estar enamorada de ti, cuando lo único que hago es fingir que no lo estoy. ¿Haría mal en decírtelo?
Y, ¡diablos!, esas luces del televisor te hacen ver mucho más guapo, esos ojos que algún día perdí me causan una confusión inmensa, esa tu respiración me hace agonizar. “Te ves tan guapo, tan perfecto… si tan sólo fueras mío de verdad” pienso en cada momento en que tú llegas a besarme.
Te separas y te ausentas por un largo minuto. “¿En qué seguirás pensando?”. Duermes, rozo tus labios y no hay respuesta. 
¿Ya notaste que te estoy observando? Cómo te digo que lo que pasó me tiene desconcertada. ¿Fluyen tus emociones o así de ignorantes nos vamos a comportar todo el tiempo? 
La noche terminó, y yo… Yo sólo te vi dormir. 

Reino de luz

¿Qué tiempo cambiarías para mí?
¿Tus palabras?
¿Tus oídos?
¿Tus manos?
¿Tus lunares?
¿La luna?
¿Qué tiempo detendrías para mí?
¿Tu ventilador?
¿Tu auto?
¿Tu música?
¿Tus moscas?
¿Tus dedos?
¿Qué tiempo comerías por mí?
¿Tu polvo?
¿Tu televisor?
¿Tu dientes?
¿Tu luz?
¿Tu reloj?

¿En qué tiempo volverás? ¿Ayer? ¿Hoy? ¿Mañana?... ¿Nunca?

Exposición

"Recuérdanos riendo entre el humo del tabaco, bebiendo cervezas, leyendo poesía contra la pared y Depeche Mode sonando en la radio. Recuérdanos."



















Valiente

Reanimo un poco el inconsciente con las bocanadas de humo. Continuo imaginando palabras inanimadas desde ese momento, sobre tus labios. No encuentro el camino correcto. El cielo en el atardecer aturde, el color oro transparente, con líneas de nubes en color rojo y púrpura. Me late el corazón, por primera vez. Raro, muy raro. Todo cambia, todo es un hechizo, un sueño sin querer, que llega a despertarme, con su singular andar, su gran ego y soberbia. La mirada en sus ojos. Directo. Sonrio. Esquiva mi perfume y se va andando. Me mantengo levitando en el frío viento. Todo es tan singular y extraño a la vez. Reacciono al último instante. Sus ojos yacen opacos, apagados... Sin alma. Y observo de nuevo al frente, los colores brillantes no están, todo se torna oscuro, se declina la luz a mis pies y sigo andando, con esa sensación lúgubre de haber deseado que no pasara. Vuelvo a la realidad, bloqueando el límite de la inexistencia. ¿Acaso volveré a sentir esa emoción de tenerlo tan cerca y tan lejos al mismo tiempo? ¿Volveré a disfrutar ese aroma encerrado en aquel libro? Ya no quedan más que hojas impresas sin sentido, hojas viejas carcomidas por la soledad. Su esencia desvaneció al compás de sus pasos, en el roce del viento con sus cabellos, en el brillo de sus ojos. ¿Regresará algún día ese bálsamo que me causaba desfallecer de... amor? Sus palabras han cambiado, se han ido con él a otro tiempo. Su silencio le ha dominado. Su felicidad material. Ese que le hace feliz por 3 segundos. ¿Y su verdadera felicidad? Esa que nunca encontrará... ¿O acaso ya la encontró? La que sustraje de sus sueños, de los anhelos olvidados, de sus besos abandonados. Ese gran rencor mío que nunca logró vencer y que embargó su racionalidad. ¿Dónde habrá quedado ahora su memoria, su alma? ¿EN EL BORDE DEL ABISMO? Es poco comparado con su condición actual. Razona sus deseos, no sus necesidades.


“El café, néctar de dioses, ha de ser, para ser bueno, ardiente como tus ojos, negro como tus cabellos, tan puro como tu alma, tan dulce como tus besos”.




Mensaje en morse -Contesta-

Había pájaros que tarareaban tu nombre 
y duraznos con tu sabor.
De tu recuerdo comía y bebía a diario;
De la lluvia, un dolor y un insomnio.
Todo de ti rechinaba a las 3 menos 10.
Se irrumpía el sueño, y ese insomnio con tus ojos,
oscuras perlas que pintaban los paisajes,
un telar con finas líneas de tus letras;
Tu desprotegido nombre en el aire,
que con garras de tigre te ahuyentabann de mí.

Te dejé en la cama las cartas, las caricias;
sobre ellas tu nombre.
Tu nombre, ese destinatario que se niega a leer-me-ticuloso.
Tienen sus letras esos sobres,
 con huellas que se preguntan,
¿Olvido, desamor, desidia?
Abandono.
Las cartas tiene sentimientos y fechas,
tuvo un amante que ya no se presenta en la fachada
¿Fuga, olvido?
Deberían estar guardadas.
Las cartas fueron respuestas a gritos,
¿o preguntas sin respuesta?
Y debajo de ellas, la cama, en posición incómoda,
espera el nombre un varón que desesperó la espera,
por un olvido, una fuga
o un simple abandono.


Colección de arañazos

Infinidad de personajes para nombrarte, para no soplar tu nombre.
Mentes abiertas de historias cerradas, que encarcelan los deseos;
Y en cada una de ellas estoy plasmada, embobada, pendejeando por ahí,
navegando en la marea que deja la piel cuarteada,
que arroja conchas que se presentan con cuanto cangrejo se cruza.
Y ahí, en ese oleaje, apareces tú, como burbujas;
Y mis malditos sentimientos quieren salir, a tronarte, a que te quedes.
Las redes me atrapan, mis collares se atoran, y pienso, y pienso, y pienso...
Y sólo tú estás en mi pensamiento, con sabor salado, y te escribo,
con oídos sordos al paisaje, sólo escribo, pirata mal-agradecido,
y quien te escribe al final de todas esas islas soy yo... ¡ESTEFANÍA!
Aquella niña que aprendió a escribir versos, de quien menos lo esperó...
De aquellos ojos rojizos, donde los amaneceres fueron nidos de calamares.

¿Quién soy yo cuando me reflejo en ti? ¿Un maniquí?
¿Quién eres tú cuando deambulas por tu arrecife? ¿Un títere?
Ni divino, ni glorioso el tiempo actual "a tu lado".
Te escribo de nuevo, porque es la única manera en la que puedo hablar,
Mi verbo, sin cortinas de humos ni de lluvias en parques.
Con las cartas dentro de las botellas... PERDIDAS POR AHÍ... Carajo.

¿Quién soy yo cuando te escribo?
Una casa abierta, jazmínes floreciendo (vieras de ver qué rico huelen en la noche),
Y en la noche aquí me tienes... Desnuda ante la pantalla, ante los mosquitos.
Una sonrisa que rara vez suele aparecer, 
pensando que mis pertenencias siguen en tu área perimetral...
Ven, úsame sin miedo; tengo más besos con sabor a ojalá (,) que quiero darte.

¿Concurso por 100 seguidores?

Quisimos cambiar, tratamos de hacerlo en el espejo. 
(Cambiar nuestros sueños)
Tuvimos un Dios que llegó a guiarnos por todo el camino, por todas las piedras.
(Ya no existimos para él)
Llegamos a morir (y seguimos muriendo) en palabras que se atraparon en mentiras
(No siempre hablé con la verdad)
Soplamos promesas al aire, con humo, con esporas tóxicas que amábamos fumar.
(Con los ojos abierto)
Y los recuerdos se quedaron en la caja, en los bolsillos, oscuros rincones de arte.
(Guardé años de universo para quemarlos)
Me manché de polen; ese día hablé contigo... Yo te dije adiós.
Y en las tardes caminé sobre mis sábanas, tus células muertas siguen habitándolas
(Mientras dormía, se apareaban con otros genes)
El polen es mi alergia; un día como hoy yo te dije adiós.
(Ya no encuentro tu sonrisa en la lluvia)


He pensado en un concurso (internacional 7u7) para cuando llegue a los 100 seguidores.... Y yo pregunto ¿¡Quién le entra!? Los anónimos también contarán :p

Tus Lunares (Para E.R.)

Las manchas solares llevan tus lunares.
         Las mariposas suelen volar sobre tus lunares.
                   Mi tacto se pierde en tus lunares.
                           Álvaro lleva tus lunares.
                   Mis peces imaginarios llevan tus lunares.
         Los cráteres lunares se parecen a tus lunares.
Galleta de Chocolate; a eso saben tus lunares.
         En la calle hay hombres que parecen llevar tus lunares.
                   Las nubes tienen forma de tus lunares.
                           Neruda escribió sobre tus lunares.
                   En las estrellas se pueden dibujar tus lunares.
         ¿Pink Floyd escribió sobre tus lunares?
Si llego a cambiar de cuerpo, quisiera tener tus lunares.
          Las constelaciones se parecen a tus lunares.
                   Envidio los ojos que vieron por primera vez tus lunares.
                            Bebé lleva tus lunares.
                   Mi perro tiene tus lunares.
         Es difícil hablar de ti sin hablar de tus lunares.
Mis aves cantan sobre tus lunares.
         He soñado que todo el mundo lleva tus lunares.
                   Mis labios quieren besar tus lunares.
                            Grabé en la penca de un maguey tus lunares.
                   Mis hijos querrán llevar tus lunares.
         Los libros no me interesan tanto como tus lunares.
Me duele la lengua, pero eso no tienen nada que ver con tus lunares.
         Espero no odiarte para no odiar tus lunares.
                   El primer hombre que besé llevaba tus lunares.
                             Billar tienen tus lunares.
                   Campeche tiene tus lunares.
         "Escaslosfríos" como tus lunares.
Los charcos de agua se parecen a tus lunares.
         Acabaré el poema sin hablar de tus lunares.



...

He escuchado tu nombre infinidad de veces, he conocido personas con tu nombre, y debo aceptar, que cada que me ocurre esto, me detengo e imagino que esa persona algo de tí tendrá.
En mi cabeza se dibujan las imágenes de todas esas cosas que pasaron entre nosotros, con esas situaciones tan tiernas y locas que pasaban sin darnos cuenta; no estábamos consientes de los recuerdos que estábamos formando, no sabíamos lo que para ambos significaba eso, de lo que más adelante nos deparaba la vida.
Llegó un momento en que lo fuiste todo: mi dolor, mi alegría, las carcajadas silenciosas por la noche aferrada al teléfono, y miles y miles de sentimientos.

Pero, no te preocupes por eso, nadie ha notado todavía que te sigo queriendo.

Cumplimos años de extrañarnos

¿Cuánto tiempo habrá pasado ya desde la última vez que te vi? 
2 años, 24 meses, unos libros, alas de mariposas, tréboles de suerte, flores con Neruda. 
¿Cuánto tiempo se quedarán las cartas no enviadas que guardo en mi cajón? 2 años, 24 meses, letras vacías, polvos y pelusa, postales de colección, sobres sin cerrar.
¿Cuánto tiempo tardarán en llegar las cartas que me mandaste? 2 años, 24 meses, días festivos, fines de semana, lluvía, calor, carteros en bicicleta.
¿Cuánto tiempo pasará para creer que volveré a estar contigo? 2 años, 24 meses, sonrisas falsas, lágrimas limpiadas, textos dedicados, tú en mi pensamiento.

¿A cuántos más les tengo que contar la historia del por qué escribo? que sólo lo hago por y para ti, con la esperanza de que me leas, o me ignores, pero sólo a mí.
¿En cuántos poetas tengo que buscarte? robo libros de otras bocas, y te busco y no te encuentro. Le pregunto a las aves nómadas si te han visto, y me niegan con un canto.
¿Cuántos cigarrillos tendré que fumarme para pensar que te respiro? Que cada noche deletreo tu nombre, me muero en esa vocal que muerdo, el I-ndice de mi felicidad, el I-nstinto de quedarme.


¿Cuántas vidas de universo para volver a besarte?

Intermitente


Después de envejecer lo andado
Y recordar el pasado añejado,
Sin panoramas de esperanza,
Sin capacidad de esparcir el destellante aroma,
Miro el trópico enredado en tu sombra, tu falacia.

Turbio y suplicante,
Escuchando el oráculo de Proteo
Sin ver transformar el fuego en electrones,
Cruzan los amantes cegados por el tránsito de luces
Derritiendo naves con el tacto mortal de sus labios rozar.

Busco la salida del laberinto de plumas,
Con el suspenso empapado de lluvias de oro y madrugadas,
Extraviada en el fracaso náutico de tu osadía
Que hace temblar mi ilusión en el batir de tu llanto.

Besé madera de aquel árbol  y me astillé en su tronco,
Erosiona mis pasos, mi desierto;
Agua impregnada en el tiempo de mis pies,

Invisible, infinita… abandonada.

Meteoritos


Sin nada nuevo sobre el firmamento que me vio crecer,
Donde sólo existen las estrellas y planetas,
Con vacío a su alrededor acompañado de
Asteroides indisciplinados,
ida y descontrolada de mis sueños,
—tanta utopía—
No afronto la realidad de las tierras de ajedrez
Que me atrapan en jugadas enigmáticas;
Donde el sol pega en mis pestañas
Y los jugadores carecen de autenticidad, materialismo y mente.
Me nutro de hechizos, deseoso humano,
Consciente de que nada es para siempre,
Que sigo enjaulada de tanta libertad.





Locura

Locura armónica de mis turbias olas saladas
 que fluyen en fragmentadas flores…
Realidades deseosas, extraviadas en cantos de aves,
con enemigos que viajan a cada lado del camino.
En rosa marchita sigo oliendo tus matices de cielo,
Bajo la áspera voz de tu mirada, tus cristales ojos,
Dentro de los ya besados lunares sicodélicos que guarda con recelo tu cuerpo,
Y tus besos en el perfume extinto de mi piel.
No añejes pasados, fermenta mis labios,
Por vivir el abismo de mis días,
Por inquirir en el murmullo de mis noches,
Por germinar en la distancia de nuestra aurora…
Sólo un minuto sobre tu eje rotacional, que dure más de lo que te he tenido lejos.
Ven y llévame al sol, a fundir pétalos de flores, a bañarnos en polvos de mariposas, a reconstruir tréboles de suerte… Al olvidar la vida terrestre.
Hoy más que nunca te extraño… hoy más que nunca mueres más en mí.

Y hasta que nuestro deseo muera, bésame entonces. 


EVANescente

Amor, ¿Qué has hecho? Que lograste romper el silencio, que del fruto amargo de tu engaño te has ganado mi suplicio. Ganas gotas tristes y nostálgicas que se reflejan en mi llanto.
¿Qué soy yo de ti? Tu firmamento, tu enamorada. Ahora mírame a los ojos y di que me quieres, que aprecias la euforia rota que descarné de mí y puse a tus pies, que los meses de Diciembre fueron de cálidos besos arrebatados de frío y de tu angustiada y delicada necesidad de permanecer aquí.
Siénteme amor… estoy aquí. Aquí para ofrecerte mis recuerdos infinitos y mis problemas más efímeros. Las incontables plumas de aves esmeraldas y las recetas dulces de buenos panaderos.
Amor, contesta. ¿Qué no ha sido suficiente tanto suspenso y tantos latidos en el hender de cada dolor? Amor, como confundes, estresas.
¿Cómo decir que por ti perdí mi orgullo? Decir que te adoro tanto y tanto, que en cada uno de mis sueños rezumas como palabras líricas en la eternidad.
¿Cómo decirte que codicio la razón de tu infamia? Y que cada día añoro con cruzar el umbral que nos separa, cortar mi sangre espesa como el silencio que te acompaña.

Amor, ¿Cómo decirte que hagas mal y destruyas estos años con un mal final? En efecto, soy tu veneno, pero yo amor… también puedo llegarte a amar.

Tacto Inútil

Cuando el frío me acompaña en el sueño de la noche
Y el recuerdo abismal tatúa piel
De hilos de humo tentadores,
Apareces impaciente, ángel vasallo, a susurrarme
Cánticos irreales sublimes a tu destierro.
Interceptas como palabras en los labios,
Adentrándote en silencio,
Cuando ni en el sopor de las aves te esperaba.
Recordando en los hilos tejidos el dolor
Que cada arácnido sometía serenamente,
Tan sólo recorriendo la distancia paradójica
Que nos unía en espejismos sosegados.


Venme a ver al sol

Y soñarte diario mientras duermo, mientras vivo... Cuando te respiro y cuando te despides.
Que ansío chocar mis lentes en tus pómulos, besar tu barbilla y hundir mi nariz en tu cuello perfumado.
Y chocar mis labios con los tuyos, tenerlos a centímetros de mi, y beberte, y comerte... ¡saciarme de ti!
Sólo un minuto, sólo un sol sobre tu eje rotacional, que dure más de lo que te he tenido lejos de mí.
Ven y calla este encierro. Ven y grita tus besos en mis oídos. Ven y llévame al sol, a fundir pétalos de rosas, a bañarnos en polvos de mariposas, a reconstruir tréboles de suerte... A olvidar la vida terrestre.
Escríbeme en sangre, araña mis ojos, muerde mis oídos, siente mi desesperación. Te quiero aquí...Te deseo aquí... En cada viento, en cada lluvia, en todos los sabores y lágrimas, en cada pluma de cada ave que vuela sobre tu ventana. Te deseo en los libros, en el vaivén de mi cabello, en cada suspiro y cada pestaña. Te deseo aquí, en pasado y en futuro, a 300 km de tu casa.
Y recuerdo tu sonrisa y el beso que le seguía. El silencio en la habitación, en nuestra galaxia. Sólo nuestra. En el espacio donde nuestra gravedad sólo atraía nuestros cuerpos. No te alejes de nuevo, no quiero basura espacial por aquí. Tan sólo mi Aura, a ella y nada más.


La sombra de Poe

Cuando Hattie regresó al salón, le hice una seña. Para su sorpresa, y sin más preámbulos, le tomé la mano y se la besé, y luego le besé en la mejilla delante de todo el mundo. Uno tras otro, los invitados guardaron silencio.
-Usted lo sabe todo sobre mí -le susurré.
-¡Quentin! ¿Se encuentra mal? Tiene las manos ardiendo.
-Hattie, usted conoce los sentimientos que me inspira, con independencia de los chismes venenosos que hayan vertido sobre mí, ¿no es así? ¿Acaso no me ha conocido siempre, aunque ellos bostecen y sonrían forzadamente? Usted sabe que soy honorable, que la he querido, que la quería ayer lo mismo que hoy.

Me tomó la mano entre las suyas y me recorrió un estremecimiento al verla tan feliz sólo por escuchar unas pocas palabras sinceras de mis labios.


Nada para ti

Lo he reconocido una vez más. Lo nuestro es sólo algo pasajero, que ni siquiera nos importa a ambos. Permaneces constante en la nube, sólo tú, y yo en la tierra deseando (al menos) que bajes un momento a pasear por ahí.
No te amo, mucho menos te quiero, y no sé por qué diablos sigo ahí. Tal vez sigo en espera de alguien, de quien te he contado en pocas ocasiones. No sé por qué sigues conmigo, imagino que es el hecho de no estar solo y pensar que del otro lado de la ciudad hay alguien que piensa en ti, al menos de una forma nada agradable.

No me gusta fingir que nos interesamos en uno del otro (o al menos yo). Dejemos esto por una buena vez.


Frío anochecer

Tan sólo le miraba, como nunca antes pude observarle. Y sus ojos me atraparon en sus castaños iris, como telarañas. Y él tan solo cuestionaba los gestos que hacía cuando delineaba sus labios con mí mirada. Y esa voz tan suya, de la que me engatusó al oír, por vez primera, los gemidos de su pasión.

Sus mejillas, tan rojas como el mordisco que me dejó, soltaban un poco de polvo psicodélico que me mantenía drogada.

Mis labios le marcaban viajes en su cuerpo, cada lunar explorado lleva ya mi huella. Su piel, como el polvo estelar, mantenían un olor oculto, desconocido para todos. Y yo, como astronauta perdido en galaxias, desgarré estrellas de su piel.

Mis cabellos se columpiaban sobre su cara, jugando cerca de sus labios, con sabor tenue a espagueti...




Me fui al Cervantino (por primera vez de noche) con el muchacho Víctor.... Qué cosas, qué cosas.








Esto dejó de ser mera atracción sexual.

Hola, te extraño... ¿Cuándo te veré?

¿Comenzará de la misma manera, con soplos cálidos en la piel fría de mi cuello?
¿Quemarás de nuevo mi piel con tus besos, encerrados con la luz muerta de tu habitación?

Tus ojos, tus huellas, tu sangre... Todo nace y muere en mi.

Transítalo todo, aduéñate de mis caminos carnosos, y desintégrate en polvo estelar.
Soñemos, deseemos, gritemos más... Sólo un poco más, y conozcamos aquella gloria que todos presumen conocer.



Hace poco algunas personas por este medio preguntaron por mi facebook personal. No suelo darlo a desconocidos, ni nada por el estilo, pero el conocer a personas con el mismo gusto no es mala idea..
Así que... Mi facebook :3 pa' que me agreguen.

Ayer inició el Festival Internacional Cervantino, con el cual planeo asistir a más eventos a los cuales mi señor padre (El Ogro) no me llevó, y además acompañada de muy buenos amigos.

Bueno, no suelo ser persona que le guste escuchar música, pero hay una canción en particular que me gustó desde el primer momento en que la escuché.... Y escuchar un remix me sobresaltó... No sé si me gusta o me hago, se escucha mal, pero también se escucha bien... NO SÉ, pero no dejo de escucharlo:

 



Corazón de cuarzo

Vamos, intenta envenenarme con tu voz, esa que sólo tú puedes adquirir cuando la tarde cae, cuando el ruido de la ciudad calla. En la oscuridad de sus túneles, en los callejones de besos perdidos. Frente al reloj.
Escapemos de la locura, de aquella que todo mundo cree contagiarse, y ahógame en silencio, dentro de las cuatro paredes de tu habitación. Cuenta los lunares de mi cuerpo, y aduéñate de ellos, arráncalos de mí, sáciate de ellos y marca besos en su lugar. 
Mata las ganas de morder fuerte mis labios, mi cuello, hasta sangrar y beber juntos de aquel sabor metálico, de combinarlo con el sudor de nuestros cuerpos, hasta que los labios se nos duerman y no puedas tomar más de mi alma... Hasta que nuestro deseo muera, bésame entonces.



EL SILENCIO

Alucinado y ciego de oscuridad e insomnio,
con el cuerpo roído por el peso constante
de todos los segundos, busco nerviosamente
el latir de tu sueño temiendo que no puedas 
ya nunca despertar. Con desesperación
y ternura te envuelven, sin tocarte, mis brazos,
y sin herirte cruzan los caballos feroces
de la noche, los trenes y sus ruedas inmensas,
la airada muchedumbre, los látigos de fuego,
y pasan, pasan, pasan a través de mis ojos,
mientras tú, tan distante, dulcemente respiras
pudiendo devolverme con sólo una palabra,
la compañía, el sueño o tal vez la pasión
de romper en tus brazos el miedo y la locura.

Justo Jorge Padrón





Amántica miel...

-Te extraño mucho.
-¿Cuánto?
-De menos infinito a infinito...
.....................
En rosa marchita te sigo oliendo,
Bajo la piel de tu cuerpo,
Dentro de tus pocos lunares,
En tus cristales ojos,
BRI-LLAN-TES.

.............

Cálidas aguas turbias, de las olas de mi tormenta.
Impetuosos gritos de placer, en la tranquilidad de tu habitación,
Y tus besos en el perfume extinto de mi piel.
¿Cómo renunciar al convenio de nuestro vaho?
¿Cómo renunciar al brillo de tus cristales ojos?
No añejes más pasados, fermenta mis labios.
Bésame el último día de cada mes,
Y finjamos amarnos.
.........











"La muerte de una mujer hermosa es el tema más poético del mundo"

¿Que si he sentido la manera en la que me ignorabas? Y se siente feo pensar que sólo me dabas alas para no perder el contacto, para pensar que siempre estarías ahí conmigo siempre. En ocasiones llegué a pensar que sí te importé, que en verdad me tenías dentro de aquel círculo de amor que soñé, pero no sé si fue real.

¿Es acaso un juego? Yo también he jugado así con personas que me daban más importancia. Jugaba con ellas y con sus sentimientos. Y ahora el destino ha jugado así conmigo.

Cada fin de semana sueño con poder visitarte a tu casa, a tu ciudad que tanto desprecias. Sueño con llegar y darte un abrazo, jugar con tus cabellos mientras ríes, y tocar suavemente tus dedos. Divago con la idea de viajar a otra ciudad a tu lado, como hace poco lo hiciste. Y pienso, dulcemente, en volver tus cristales ojos mi propiedad.


Ángel, no se puede olvidar a alguien de la noche a la mañana. La simple idea de no saber de ti me causa temor. ¿La estrella de tu corazón sigue brillando, o se ha enfriado ya? 

Dime que aún sigues brillando a lo lejos... Mi cielo necesita de tu brillo.

"Entre todos los temas melancólicos, ¿cuál lo es más, según lo entiende universalmente la humanidad? Respuesta inevitable. la muerte. Y, ¿cuándo ese asunto, el más triste de todos, resulta ser también el más poético? (...) La respuesta puede colegirse fácilmente. cuando se alíe íntimamente con la belleza. Luego la muerte de una mujer hermosa es, sin disputa de ninguna clase, el tema más poético del mundo; y queda igualmente fuera de duda que la boca más apta para desarrollar el tema es precisamente la del amante privado de su tesoro."
 
EDGAR ALLAN POE
 





Los recuerdos son lo que a mí me faltan

Soy la que pasa desapercibida entre la multitud.
La que se aleja del mundo que tú adoras.
La que fuma cigarros antes de imaginar besándote.
Aquella que duerme con la ropa interior que alguna vez arrancaste del cuerpo.
La que sueña viajar a las estrellas y fundirse con ellas.
Soy lo que nunca imaginaste besar.
La que detesta la lluvia.
La que no lee los finales de los libros.
Aquella que alguna vez guardó coraje para dormir en la oscuridad de tu cuarto.
Soy tus células muertas en mi cama.
Y la cajetilla de cigarros de tu madre.
Soy el último beso bajo la lluvia.
La que añora caminar descalza en tu casa.
Aquella que sueña vivir en Coyoacán.
La que el día de mañana morirá.
La que odia su nombre.
Aquella que escucha la misma canción todo el día.
La del cabello azul.
La que se aburre de conocer gente.
La que detesta el chocolate.
Soy las luces de tu móvil.
Las cartas olvidadas en la caja.
Soy aquella bufanda gris marchita,
y el rojo de tus zapatos.

Quiero ser el polvo en tu escritorio.
Los rayos del sol que peinan tus pestañas.
La pieza incrustada en tu labio inferior.
El reflejo en tu ventana, en tu espejo, en el charco de tu banqueta.
Las estrellas que no alcanzas a ver.
El póster en tu pared.
Tus madrugadas.
La que llegará un día a visitarte,
con un libro en la mano,
y la firma de un beso rojo en la portada,
con el más elegante vestido.
Seré aquel martes de Diciembre,
en la azotea de mi casa,
fumando un cigarrillo,
y el sonido de un grillo al fondo.
La estación del metro que frecuentas,
y el dulce bocado que saboreas.
La sonrisa en tus labios.
El café cristal de tus ojos.
El chocolate que te gusta.
El timbre de tu voz.
Tu película favorita,
Y el personaje que protagonizas.


Y pasará el tiempo, y te recordaré menos. Dejaré de escribirte, de pensarte. Y todas las noches de esta ciudad amarga, escribiré el verso que más detesto, del autor que más admiro. Resaltaré las palabras y tacharé los encuentros. Lloraré en silencio y me iré a dormir. Y los años pasarán, con los inviernos en mis manos, con los labios partidos, y seguiré escribiendo, seguiré pensando... Una vez más, el mismo verso, cada mañana, cada tarde... Cada día. Hasta el fin de mi alma, hasta que me olvide de mi.
E irás con otra mujer, y yo con otro hombre. Con los hijos que no deseaste. Con el traje gris pardo que te acentúa bien. Con nuestras aventuras que soñamos y que realizamos con alguien más. Y pasaremos rozándonos los hombros, desconociendo la mirada, oliendo la estela que ambos dejaremos, y el recuerdo pasará 1 segundo en nuestras mentes, para olvidarlo después.
Los años pasarán por nuestras arrugas, y te pensaré a lo lejos, como la estrella  muerta de Orion... Mi Betelgeuse.

Tal vez deba irme, sin decir adiós. Sin más qué decir. Mis libros hablarán por mi. Entre sus páginas con cartas y recuerdos. Y nadie sabrá lo que hice. Me iré y dejaré todo tal cual en mi habitación; mis libros llenos de polvo, las rosas que guardaba para ella, mi colección de Snoopy's, mi lámpara azul, la foto en mi ventana, mis estrellas en la puerta, la sirena que me cuida, la carta de mi hermana, las mochilas viejas, los zapatos que nunca usé, la esencia a canela que empiezo a odiar, el último regalo de mi abuela, la piedra de Víctor en el buró, las únicas cartas en mi libro favorito, el labial de mi madre, las rosas blancas, mis lentes junto la bolsa de regalo de mamá, la mochila rosa que llevo a la escuela, mi chamarra favorita... La naranja como Clementine, mi colección de discos, la carta del primer amor, el autobús a la luna, los medicamentos en el cajón, mi memoria verde, Crepúsculo bajo la cama, el boleto de mi último concierto, mis mariposas, los anillos de mamá, las manos de mi hermano en la pared, mi última muñeca, las monedas en mi ventana, las fotografías de mis amigos, las 2 cartas en el cajón, el vestido que compré, las huellas de mi perro y cada uno de los objetos a mi alrededor. Quedarán olvidados, como si nunca hubiesen existido, y callaran lo que vieron de mi.

Dejaré un beso para ti, plasmado en mi libro de poemas... Ya lo conoces.

"Te he leído, como siempre te leo y como no leo a nadie más, prescindiendo por completo de todos esos <<principios de crítica>>..., con los cuales vago y titubeo a través de las páginas de otros, asistido de alguna oscura manera por esa querida pero débil teoría de la que me despojo en cuanto me dejo llevar por tu hechizo, con la más cínica inconsistencia."






:p

No me juzguen... Me encanta hacer esto

1. ¿Cómo conociste blogger?: La verdad es que ni me acuerdo.

 

2. Canción que estés escuchando ahora: Secrets de One Republic <3

3. Algo que hagas todos los días: Perder mis lentes, ahora no sé donde los dejé :c


4. Postre favorito: Pues, no soy fanática del azúcar.. Y postre favorito no tengo.


5. ¿Como andas vestido/a?: Jeans y un suéter negro que me "robé" :3


6. 5 personajes de series o películas que se te vengan a la mente: Sheldon Cooper (The Big Bang Theory), Clementine (Etern resplandor de una mente sin recuerdos), Mikael Blomkvist (Saga Millennium), Finn (Hora de Aventura), Marceline (Hora de Aventura)


7. ¿Algún problema psicológico?: mmmhhh... Intolerante¿?


8. Ultimo carrete: (Tomaré eso como fiesta) En la graduación de Mauricio.

 

9. ¿Hincha de algún equipo?: Nope

10. ¿Qué le cambiarías a tu vida?: Nada, así está bien.


11. ¿Como quieres que sea tu futuro?: Me veo viajando :)


12. Recuerdo de infancia: Los conejos de mi bisabuela


13. Humorista favorito: Eugenio Derbez xD


14. ¿practicas algún deporte? Nope :c

15. La mejor broma o maldad que hayas hecho cuando chico/a: Imagino que tomar el maquillaje de mamá, o travesear con el agua :S

16. ¿Alguna pelea que hayas tenido?: Jajaja los videos que pone Erick xD

17. ¿Qué es lo siguiente que te gustaría comer?: No, ahora no tengo hambre de nada.. Pero las enchiladas serían buena idea.

18. ¿Te gusta el Pene o la vagina?: Ehhh??

19. La caída más chistosa que hayas tenido o visto en vivo y en
directo: Caídas laas que se dan cuando las señoras gordas limpian el piso xD

20. ¿Dónde te gustaría viajar?: Uff, primero que nada, todo México. Después Alemania, Russia, Canadá, y creo que ya.


21. ¿Haz hecho algo para que una persona se vaya?: Sí, cuando no es de mi agrado.

22. Un videojuego favorito: Jaja ninguno, esas cosas apendejan a la gente >.<

23. El ultimo videojuego que te diste vuelta: JODERRR!

24. ¿A que famoso/a te gustaría conocer en persona?: Johnny Depp.. Y de nuevo al guapo de Fabián Robles *q*

25. ¿Pelo largo o pelo corto?: Largo, muy largo.

26. ¿Haz actuado frente a un público?: Actuado? Nop

27. ¿Qué carrera estudias o deseas estudiar?: Estudio Ing. Industrial y quiero Química :c Y mamá quiere que estudie fotografía :SSS

28. Un hecho al azar acerca de hoy: No hagas a otros lo que no quieres para ti :c


29. Película que te aburre: El señor de los anillos.. No le entiendo, me aburre.

30. Película Favorita: Eterno resplandor de una mente sin recuerdos

31. Última borrachera: Jajajajja no me acuerdo

32. Cuéntate un chiste (no importa si es sacado del internetes): (Es el único que me sé) ¿Cuantos niños caben en una manguera?.... UN CHORRO!!

33. ¿Qué cosa te gustaría borrar de tu pasado?: Haberme comido una araña...


34. ¿Qué harías si fueras invisible? Víctor sabe (1313)

35. 4 dibujos animados que veías de chico/a: Bugs Bunny, Ranma 1/2, Sakura C.C y Coraje el perro cobarde

36. Sueño frustrado: Ser una asesina serial

37. La mejor situación amorosa que hayas tenido: Un día de Diciembre...

38. La peor situación amorosa que hayas tenido: Un horible 4 de Junio.

39. Un profesor/a al cual le mandarías una patada en la cara: Lola... Pinche vieja culera, me puso 9 >.<

40. Color de ojos de tus hijos: :S Nunca pensé eso.... Imagino que si se llamara Aurora, serían claros.

41. A dónde irás hoy?: A que mi prima chela me ponga uñas de acrílico.

42. Escribe 2 conversaciones que hayas tenido estos días: será una que está medio larga:....

-Soy un perro gigante
-Al menos tú no te comerías mi cabello
-Tú como sabes?
-Falta que me gruñas por morder tus cachetes.
-Por que morderias mis cachetes?
-Diversión.
-Tal vez si te gruña.
-Después te rasco la pansa para que tiembles tu piernita
-Jejeje, déjame.
-Seguiré haciéndote maldades.
-Como qué?
-Morderte las orejas con cariño.
-Uff, sabes lo que pasa cuando alguien hce ese tipo de cosas?
-Se prende?
-Algo así.
-Tú que te dejas
-Yo no me dejaba
-Ni por mí
-Tal vez
-No suenas convencido
-Me tienes que convencer...

43. Un momento favorito de los simpson: A la grande le puse Cuca xDDD

44. Amor platónico: Ayayay..... Oscar.

45. Algo que te de vergüenza: No sé ._.

46. La película más mala que hayas visto: La Máquina del tiempo!!!!
Weena no saleeeeeeeeeeeee!!!! :c

47. Con que famoso/a te gustaría tener sexo: Ajajajajjajajajaa xD Fabián Robles *q*

48. Apreta CTRL+V para ver que fue lo ultimo que copiaste:

Y en eso, te besé...

Malditos sueños nocturnos.


49. ¿Qué arma usaría para matar zombies?: Bomba de Hidrógeno.

50. Un lugar que de chico/a te daba miedo: El cuarto oscuro

51. Lo más feo de tu ciudad: Las calles de San Miguel.

52. Lo más bonito de tu ciudad: El Expiatorio *q*

53. ¿Qué tono de llamada tienes en tu celular?: JA! ninguno, siempre está en silencioso.

54. Nombres de tus mascotas: Dominó, Doris, Pako, Lola, Kiko'sh, los amarillos, la amarilla del verde, el verde y ya :D

55. El regalo que más te ha gustado y cuando te lo regalaron: Una carta, para mi cumpleaños del 2011

56. Maneras que usan para callarte: Si estoy cantando, con otra música o con la tv...

57. ¿Te la jugarías por alguien en este momento?: No sé si haría lo correcto.

58. ¿De que fue lo ultimo que te enfermaste?: De la garganta

59. ¿Te has perdido alguna vez?: Sí, en el centro en la noche... YO SOLA :c

60. Algo que te moleste: Preguntas obvias de Biye

61. ¿A que hora te levantas?: Ahora, 9, 9:30... Para ir a la escuela 5 am

62. Cita alguna frase que te guste: "Y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres, porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren."

63. Pone el titulo del primer video de youtube que se te venga a la mente: http://www.youtube.com/watch?v=LrUvu1mlWco

64. ¿Skate o BMX?: Skate

65. Nombre de tu primera mascota: Silvestre... Era un gato gordo que nunca se dejaba agarrar.

66. Algo que consideres que es un clásico: Los hermosos cuentos de Oscar Wilde

67. 5 cosas que te quieras comprar: Los discos de Cafeta (Avalancha de éxitos, Vale Callampa, Un viaje, Sino) Unas botas vaqueras como las de Marceline xD, Una lámpara, Millennium 3, Una coca cola


68. ¿Algún plan para este verano?: Ninguno, Odio el verano.

69. La posición sexual que te gustaría practicar: Jajajaja no diré nada.

70. ¿Tienes cassetes y de que son?: Pues de Chente :S

71. Nombre de tu ex: Ehhhh,.... E.C.

72.¿Tienes algún tatuaje/qué te tatuarías?: Me tatuaría el signo del mercurio en tinta blanca, una pluma.


73. Gusto no reconocido: Bugs Bunny... Creo


74. Características físicas del chic@ que te gusta: Su voz... Cada que lo escucho me enlelo.


75. Defecto genético: D: no se me han caído los colmillos... Y los dientes que le siguen( no me sé su nombre) han tomado su lugar.


76. Algo que escondas: Mhhh la caja de un medicamento.


77. Ultima experiencia sexual: Nope, eso no se responde.


78. Con barba o sin barba: Ayyy... Con barba *q*


79. Sabor favorito: Ni dulce, ni acido ni picante.


80. Manías: Mmm... Besar a mis mascotas.

Materia gris

El café volvió a saber amargo esta vez. Nunca sale como quiero y por esa razón lo he detestado. Mamá volvió a regalarme otro cuarzo en forma de corazón, ella sabe de mis gustos. Adoptamos a otras 2 perras. Doris :s y la otra no sabía que nombre ponerle... La llamo Wenna, ya sabrán por qué. Los cigarrillos se están acabando, los compré por tu fino gusto, tu extraño y fino gusto.
Imagino verte una vez más, llegar y que me recibas con un abrazo y un beso en la mejilla.Observar tu rostro sorprendido por mis lentes o mi peinado, escuchar otra vez tu voz.
Imaginar no me llevará a ningún camino, por más que lo desee. Me duele ser así de realista, pero sólo en este mundo se puede vivir así. Los soñadores carecen de autenticidad, materialismo y cuerpo.

El cuarzo sigue en mi habitación, junto con más dijes de piedras y collares. Tu voz viene a mí cuando la observo, y suelo preguntarme si aún extrañas ese objeto singular. Cada amanecer me deslumbra con el brillo que genera cuando los pequeños rayos de sol logran cruzar la habitación. Mis nuevos lentes me ayudan a mirarlo con más nitidez. Sigue dándome miedo.

Mis libros han ayudado bastante a tener mi pensamiento ocupado. Millennium se ha vuelto mi trilogía favorita, G. Wells subestimó a la imaginación con sus cuentos, con Wenna. Los viajes fuera de casa observando la carretera me hacen cuestionar en la infinidad de personas que están en la misma situación que yo. Planeo un viaje a Monterrey para Enero, y si no puedo ir, tal vez vaya de nuevo a Pachuca.

Cuestiono también mi capacidad para seguir estudiando, no es que no pueda o que no tenga los recursos.. Nada de eso. Actualmente seguimos viviendo en un país donde a la mujer se le dan pocas oportunidades para ocupar un puesto profesional, al menos en mi campo de estudio. ¿Voy a terminar la carrera para trabajar unos pocos años, casarme y mantener a la familia el resto de mi vida? No quiero eso para mí.


Bendito Karma

Tremenda sorpresa me llevé al leer todo aquello, y eso porque vi visitas a mi blog de tan dichosa ciudad. Al parecer alguien se la jugó por mí, y sabía en qué pasos terminaría esto. Bien dicen que entre mujeres podemos destrozarnos pero jamás hacernos daño. CÓMO TE ADORO KARMA!
Ya esperaba cobrarme estás acciones, pero alguien se adelantó.Y pensar que la mediocre era otra, cuando en verdad a tí ni tu propia madre puede quitarte la soga del cuello. Que lástima me das ahora.

Y como siempre lo predije, odiarás tu vida, tus acciones y tus pensamientos. Todo por mujeres que te harán ver la realidad con mentiras (como yo), y con distancias también (agregando a otras). Terminarás rogándoles por un poco más de tiempo... Y al final de éste, te cansarás de ti mismo, y volverás al abismo al que perteneces... Desearás morir y largarte de este mundo que no te entiende, que no es para ti.
Así serán tus ciclos, yo lo sé.

También tengo un secreto, mucho más especial de todos los que te guardo:
El sexo con una mujer es más delicioso. Ella supo hacerlo mejor que tú. Dejando de lado las tontas peleas en la cama, los besos en el cuello, sus besos sí supieron guiarme al manicomio. El mismo día en que te prometí no fallarte.. Bendito Enero, Febrero, Marzo, Abril, Mayo, Junio, Julio... El puro capricho de verla desnuda en la cama hace sobresaltar mi corazón... Pero no te preocupes, es sólo sexo casual.


Las vacaciones me han sentado bien. Tantas emociones me hacen olvidar la gastritis que me cargo. Las personas que he conocido han traídos sus pro's y sus contra's. Emmanuel y Víctor son claro ejemplo.
Las fiestas han subido de nivel... Los encuentros sexuales, también. David me dice que sea una vil perra con aquellos hombres que encuentre en el camino, pero la locura.... SANTA LOCURA! A dónde me ha llevado?!? Emmanuel cree que soy tonta, pero tonto se va a ver cuando alguien se entere de lo que pasó en aquel antro... Te metiste con quien no debías.
Víctor es todo lo contrario a lo que yo imaginé. Soberbio, narcisista, egoísta, prepotente, perverso... Y "difícil", pero ni él ni yo tomamos esos aspectos como puntos malos (cosa que la mayoría de la gente hace), son dones y virtudes que le caen tan bien... Junto con su voz... Estoy muriendo.


Time

Creí que te encontraría. Te busqué, porque te extrañé. Y no estabas. Sin duda somos iguales, el mismo pensamiento y acciones.
Tenía la excusa perfecta para hablar, para que la conversación siguiera hasta media noche, hasta que cayéramos en el insomnio. Y no estabas.
Me dejas pensando si todo lo hablado ha desaparecido. De seguro lo está, porque yo no lo encuentro, y no creo que tú aún lo tengas en mente.

Son 5 objetos. Sólo 5 que siguen en mi habitación. Ni ellos recuerdan por qué están conmigo ahora.
También odié que me inmortalizaras con tan poderosas palabras. Vamos, ni el papel es inmortal.
La cajetilla que fumamos juntos en Gto sigue guardada. Inunda el cajón con el fino olor de su tabaco.

Tal vez el tiempo de espera ha terminado. He querido recordar tu dirección; no recuerdo el código postal ni el número de tu casa. Ya no recuerdo el timbre de tu voz, ni tu perfume que me hacía flotar. No recuerdo la estación del metro en la que debo bajar cuando vaya a tu casa. No recuerdo el nombre de tus padres. No recuerdo el sabor de tu saliva en las mañanas frías. No recuerdo tus lunares, ni el cafe de tus ojos. Ni siquiera la primera vez que lloramos juntos. No recuerdo el lugar del libro de donde te mandaba los mensajes cada noche. Cada verso tenía pegada un pedazo de post amarillo, a veces naranja, indicando que ya te lo había mandado... No recuerdo donde dejé ese libro. No recuerdo tu estatura, ni el sudor de tu cuello. Ni la manera en que destruí aquel anillo. No recuerdo la primera vez que morí por ti. No recuerdo el día de nuestro primer beso bajo la Vía Láctea, bajo Orion, bajo Géminis. No recuerdo tu número telefónico, ni el último cigarro que fumamos. No recuerdo el color de tu calzado, ni los libros que deseabas leer. No recuerdo las películas que vimos en el cine, ni el auto que deseabas. No recuerdo cuantas cartas te mandé, ni lo que dice la primera ni la última de ellas. No recuerdo tus collares, ni tus noches y tus días. No recuerdo cómo es besarte con el aliento a cigarro. Ni la manera en que susurrabas a mi oído. No recuerdo el primer día contigo, ni el primer "Te amo" ni el último "Te quiero". No recuerdo el color de tu casa, ni la fachada, ni la calle. No recuerdo cómo fue que te perdí, cómo lo hice sin darme cuenta. Hoy veo que fue mi culpa, que fue mi error.
Te olvido sin querer. Tengo que conformarme con eso, ya ni sé la manera en cómo localizarte. Ya no estás aquí.



“Fue un placer habernos amado, besado. Fue un placer habernos roto el corazón.”

— Jaime Sabines


Secretos.

No puedo condenar el acto con palabras tan sencillas. El eco de aquella noche sigue aprisionando el sentido racional de mi ser. ¿Acaso fui capaz de recrear tal escena? Mis uñas siguen guardando sangre de aquel ser, y aquella piedra lleva memoria de arma maldita. Sigue sobre el buró blanco. La luz de mi lámpara le da un brillo espeluznante. Me mantengo encerrada en mi cuarto, con la esperanza de salir y ver que tan sólo fue una pesadilla. Con la esperanza de que todo se ha olvidado ya.

Todo era tan normal, tan sencillo y aburrido como siempre. Despertarme y checar enseguida el correo y las redes sociales. Esperar un inbox de su parte. Escuchar las aves cantar a lo lejos. El día estaba escrito ya; verlo a medio día y disfrutar de su presencia, de su voz. Terminar con una sonrisa en los labios y finalizarlo con un pensamiento antes de dormir. El recorrido hasta casa siempre me causó tranquilidad. Una hora de viaje, o eso suponía aquel viernes. Sigo perpleja.

Fui a verlo a Guanajuato, por segunda (o tercera) ocasión. Llegué 3 minutos antes que él a la central de autobuses. Las personas ahí miraban a su alrededor, desesperaban el tiempo. Ignoré todo y observé cómo Víctor atravesó el concurrido lugar y empezaba a buscarme. Yo quería asustarlo por detrás, pero giró antes de tiempo. Lo abracé y me abrazó. Charlamos un rato mientras esperábamos el autobús que nos llevara a Pozuelos, un centro comercial pequeño, pero que sin duda su arquitectura es de las más hermosas que he visto. FÓSILES en el piso y azulejos. En todos lados. Pasó media hora y el autobús no pasaba. En ese tiempo platicamos de todo: Su estatura, el color de mis ojos, su cabello, su rebeldía... Y la mía también, el partido de rugby que descuidó, videos quiroprácticos rusos, la gata Misifu, inseguridades, y demás cosas extrañas. Pasó tan rápido el momento con un poco de lluvia, hasta que llegó el autobús y partimos. Un viaje de 15 minutos pasando por varios túneles y paisajes hermosos que llegamos a comparar con algunas carreteras del Distrito Federal. Terminó el recorrido en una glorieta. Cruzamos parte de la carretera por un puente peatonal, donde en una de sus orillas se encontraban varios mensajes de amor escritos con tinta negra; permanecían intactos a través del tiempo. Romeo le declaraba su amor a Julieta. Ni los siete sabios de Grecia impidieron su amor.

-No entiendo la poesía. Me confunde y nunca la capto. -Musitó.
-Pasa que de eso se trata, que te confundan y te lo lleves en el pensamiento por buen rato.
-Ya lo sé, pero lo olvido porque no lo entiendo.
-Ya te escribiré algo tan directo como quieres.
-Eres un amor.

Llegamos al centro comercial y el clima incitaba una pequeña llovizna  con un poco de viento. Mi cabello ondeaba sobre mi cara impidiendo mi vista. Victor observaba sorprendido (como siempre) la cañada que se veía al fondo. Caminamos y nos metimos rápido al cine a buscar la película. "El gran Gatsby" fue la afortunada. Compramos los boletos con varias discusiones al pagar y nos fuimos a comer una ENORME pizza. Platicamos, y me comparó con Fernanda... Algo tendré de ella que no me quiso decir. Habló de su vida en pocas palabras: Nació en el D.F., creció en Pachuca, y vive en Guanajuato. Ya recorrió la mayoría del territorio mexicano. Me sigue sorprendiendo.
Nos salimos un momento de la plaza y nos dirigimos a la cañada que observamos antes. Nos abrimos en confianza, física y mentalmente. De ambas. Su voz supo dominarme en todos los sentidos. Mis miradas supieron dominarle también. Callamos un momento y reímos. No más, ni menos. El clima nos incitaba a muchas más cosas. Se levantó del lugar donde nos encontrábamos y recogió un cuarzo semitransparente, de tamaño considerable, con una de sus orillas tan filosas que llegó a cortarle un pedazo de su piel. La metió en una bolsa de mi pantalón y pidió que la guardara como si fuera un diamante. Su debilidad eran los minerales y las piedras. Entendí el por qué no dejaba de observar mi dije. Olvidamos el cuarzo y continuamos con las cosquillas que dominaban el asunto. Observó mi blusa y tocaba suavemente la tela.

-Te gustan los cuadros ¿Verdad?
-Sí. -Afirmé con una sonrisa
-Lo he notado en tus fotos. Siempre usas blusas con cuadros.
-Es un gusto no reconocido.
-Esta es única. Tiene cuadros de muchos colores. Gris es la base, pero los detalles en blanco y rojo, combinado con ese  hermoso collar que llevas te hace ver muy bien.
-Gracias.

Nos retiramos a la hora correcta para ver la película. Entramos a la sala del cine sin antes haber comprado un helado y una bebida. A la mitad de la película, una hermosa actriz encendía un cigarrillo con nerviosismo.

-Se me antojó fumar. -me susurró muy cerca del oído.
-Salimos y vamos por uno ¿Te parece?
-Me parece excelente.

Salimos tarde de ahí, cerca de las 9 de la noche. Empezaba a lloviznar un poco, pero no era excusa para darme prisa. Su pensamiento le hacía creer que el ogro de mi padre podría mantenerme encerrada en la torre del castillo por muchísimo tiempo. Quería que llegara bien a casa. Su mirada me lo decía.

Bajamos caminando al centro pasando por un par de túneles, platicando de la homosexualidad de su hermano y el machismo de su padre. Llegamos a la Plaza Ángeles, aquella que se encuentra al pie del callejón del beso. Callejón vecino a donde él vive. No conocía Guanajuato por la noche, y las luces me incitaban a escaparme más del tiempo. Sin más, Víctor me invitó a caminar por tan hermosa ciudad.

-Nunca te he visto fumar. -murmuró
-Yo tampoco te he visto a ti.
-Vamos a por un cigarrillo. Tengo muchas ganas de verte expulsar el humo de tu boca.
-Sólo es humo, como aire. Pero vamos, ansío verte también.

Caminamos por las calles inundadas de tunos que vendían los lugares para las callejoneadas, entre gente extranjera, restaurantes finos y muchos, muchos estudiantes. Nos detuvimos un momento frente al Teatro Juárez, observando su hermosa arquitectura, sus musas que nos mataban con aquella mirada. Casa Valadez nos ofrecía un exquisito aroma, pero el azúcar en nuestro cuerpo era demasiada para cenar. Llegamos al Jardín de la Unión a comprar los tubos de tabaco. Coloqué uno en sus labios, y por un momento casi dejo caer aquel cigarrillo por observar la delineada curva de su sonrisa. Los encendimos y nos alejamos de ese lugar. Recorrimos el jardín hasta llegar al callejón donde se encontraba ese hermoso reloj. Nuestro reloj. Nos sentamos en una vieja banca de metal a observar la luz que en el fondo daba vida sólo a la estructura.

-Es mío. -Le susurré al oído.
-No, yo lo vi primero.
-Quédatelo, no funciona.
-Nah.
-Te lo cambio por el del mercado.
-No, ese tiene más valor que éste.
-Eiffel, supo enamorar gente con su reloj.
-Hoy lo ha hecho.

Fumamos los cigarrillos con el suave viento que hacía y mantuvimos la mirada por un largo momento. Como se mantiene cuando piensas en algo tan profundo y sale el alma del cuerpo. Como cuando te detienes y observas lo inmaterial. Así fue un momento, y las campanadas de aquella iglesia desviaron nuestra respiración. Discutía el por qué no podía pronunciar la palabra ESCALOFRÍOS. No había explicación. Los cigarrillos se habían calcinado. En todo el tiempo que estuve con él, no dejó de hacerme cosquillas. En el autobús, caminando, en el cine y frente al reloj trató de tener contacto físico con aquellos toques. Me abrazó tranquilamente enjaulándome en sus brazos, y con un suave movimiento picó una de mis costillas. Dí un brinco como consecuencia y, sin querer, golpeé su mandíbula con mi frente. Me sentí culpable, pero me las cobré. Observamos la hora en el celular al mismo tiempo.

-Es tarde, tengo que irme ya. -Le miré a los ojos.
-¿Y si te quedas a dormir?
-Podría, pero me salí sin permiso. Estoy enojada con mi madre. Pero si tú quieres...
-No quiero que tengas problemas en casa. Pero hoy mi roomie trabaja en la noche, puedes dormir en su cama con Misifu.
-Invítame una noche a vagar por Guanajuato.
-La próxima vez.
-Perfecto.

Partimos del lugar caminando hasta el mercado. El frío ya se hacía presente y el autobús que llevaba a la central no pasaba. Los taxis se negaban a llevarnos. Duramos buen rato esperando a que alguno de ambos nos llevara. Pasamos ese tiempo hablando sobre la piedra roja en forma de corazón que llevaba puesta, su graduación que en unos años se acercaba, el baile que se haría, la película que vimos, y una vez más las miradas se encontraron. Sin permiso tomó mi mano y me agarró de la cintura y empezamos a bailar, entre tantas miradas. No sé cómo lo hice. Pasó más tiempo y nos desesperamos, comenzamos a caminar por la avenida hasta llegar a una intersección. Dimos vuelta a la izquierda y pasamos frente a una iglesia muy vieja. Seguimos caminando 100 metros y llegamos a un parque. Nunca había pasado por ese lugar. Era tan bello y tenebroso a la vez. Los bustos de los personajes Guanajuatenses que yacían ahí mantenían vigilado el lugar de noche. Antes de entrar a ese parque yo ya le había tomado el brazo a Víctor. No pretendía nada más en ese momento, hasta que, cuando caminábamos entre aquellos bustos de metal, tomó mi mano y la bajó hasta la suya, fundiendo el acto con una sonrisa.

-¿Ya viste qué hay allá? -Comenté.
-No, ¿Qué hay?
-¡Otro reloj!
-Si funciona, es mío.
-No, yo lo ví primero.
-Vamos, y veremos quien se lo queda.

Lo único que funcionaba fue el segundero color rojo, se lo regalé.
Caminamos un poco más y llegamos a una glorieta un tanto singular para tomar un taxi, y después de un buen rato llegamos a la central.

-No quiero que te vayas. -Me susurró al oído mientras me abrazaba.
-Ya nos veremos después, créeme.
-Ni quiero dejar de abrazarte.
-Si no me voy ahora, no llegaré a León y me iré hasta Mazatlán.
-En ese caso voy y compro un boleto también.
-Un día te robaré. Te lo prometo. -Dejé de abrazarlo.
-Está bien. Sólo por eso te soltaré. Adiós
-Adiós.

Y partí a casa, pasando por la carretera oscura, entre los secos matorrales, con el ligero olor a ácido sulfúrico del último accidente. Hasta ese momento todo pasaba con normalidad, pero a partir de mi descenso del autobús, inició el trauma psicológico del cual ahora me aferro.

Víctor pidió que le mandara un mensaje cuando llegara a casa. Lo hice a las 6 a.m. del día siguiente. Se molestó conmigo, pero no puedo darle explicación de la situación que cometí. Tan sólo pensar en la escena que viví ocasiona una pelea en mi mente. Si debo pagar por aquel crimen o seguir sin sentido moral realizando esa acción.

El bulevar es largo, con tránsito moderado, despreocupado. Un camellón dividiendo el sentido de los autos, con grandes árboles frondosos y otros pocos ya secos, resguardando aquellas aves que adoro escuchar y observar. Pero cuando la noche cae, todo cambia. El lugar se vuelve intransitable, oscuro... Peligroso. Era el único camino que tenía para llegar a casa. Continué pensando en lo bien que me la había pasado con Víctor ignorando el ruido que las aves hacían al dormir. Cantaba mis canciones favoritas en voz baja. A mi lado izquierdo se encontraba el bulevar, escuché un sonido y volteé a observar. Sabía que no eran los pájaros. Un taxi se detuvo y siguió andando a mi paso.

-¿Necesitas un taxi? ¿Quieres que te lleve a tu casa? Súbete. -Insistía el sujeto.

"Idiota" pensé. Ignoraba lo que decía, y seguía caminando esa calle sin más. En el momento escuché que bajaron del taxi, volteé y ví que el taxista se acercaba a mí. Con tanta agilidad. Usaba una gorra oscura, su barba me era familiar. Se lanzó contra mi. Mi cuerpo entró en shock y mis piernas habían dejado de funcionar. No podía gritar, ni mencionar palabra alguna. Me encontraba encerrada en mi propio cuerpo. Colocó una playera hecha bola en mi cara. Cloroformo. Comenzaba a pelear por mi vida. Tiraba de golpes y patadas. Intenté morderle pero me tiró un puñetazo en la mandíbula y caí confundida. Empecé a dormir. No recuerdo lo que pasó justo después de ese golpe, hasta que desperté en el mismo taxi, con oscuridad total, tan sólo las luces de la ciudad se miraban a lo lejos. Tardé buen rato en razonar lo sucedido. Me tranquilicé, y empecé a observar el lugar. El taxista miraba un punto fijo sobre el parabrisas. Miré mi cuerpo y me dí cuenta que estaba amarrada con un lazo. "Demonios" habló mi mente. ¿Pudo haber abusado de mi? "Maldito hijo de puta" Mi mente no dejaba de repetirlo. Recordé que llevaba el cuarzo que había encontrado Víctor en la cañada. Mis manos estaban sueltas y con sumo cuidado tomé la piedra y empecé a cortar el lazo en silencio, con el menor ruido posible. Me levanté poco a poco y observé que el taxista tomaba de una lata de Coca-Cola. Tomé la piedra por el lado filoso y me acerqué al asiento del piloto con mucha torpeza, pero siempre atenta a cualquier movimiento que el hombre pudiera realizar. Lo miré de reojo por el espejo retrovisor. La adrenalina ya corría por mi sistema nervioso. Era mi oportunidad.

Lo tomé por debajo de la mandíbula mientras empezaba a murmurarle la manera tan efectiva en que moriría. Se negaba a hacerlo con bruscos ajetreos. Su gorra cayó sobre sus piernas. Seguía aferrándome a su cuello. Mis manos temblaban. Con un simple movimiento pasé la piedra tomándola de aquella arista filosa por su yugular, de manera profunda y rápida. Los nervios de su cuello me obstruyeron por un momento, pero con un poco más de fuerza cedieron. Mis manos se habían manchado ya de sangre. Los ojos de aquel hombre me miraban y veía cómo a través de ellos su vida iba saliendo de su cuerpo. Sentí en un instante que sus manos habían tomado mi cabeza con fuerza, pasando sus dedos por mi cabello. Perdía resistencia con los segundos, la sangre seguía chorreando por su pecho y pequeñas gotas habían manchado mi cara. El volante estaba chorreando. Balbuceaba palabras que no entendía y seguía escupiendo sangre por doquier.

-¡Cállate! -Grité.

Empecé a temblar como nunca. Y la imagen de aquel hombre quedó grabada en mi cabeza ¿Acaso yo había cometido un asesinato, con una piedra? Mi mente estaba en blanco. Empecé a alterarme. Salí mareada del taxi, aun con el efecto del cloroformo y el dolor en la mandíbula. Debía limpiarme las manos ¿Cómo diablos lo haría sin dejar algún indicio? Me quité la blusa y acicalé mis manos en ella. Caminé hacia la carretera con el cuarzo dentro de mi puño y, con algo de calma, recapacitaba el hecho. Vi aquella estructura en forma de antorcha y supe donde estaba. A la cima del Cerro Gordo en dirección a Lagos de Moreno. Recordé que mi bolsa seguía en el taxi de aquel hombre muerto. No quería regresar por el miedo de verle aun ahí. Un gran error. Volví desesperada y miré por la ventana la manera en que su cuello se había desfigurado, el parabrisas salpicado de fluido rojo, aquella escena me aterrorizaba. Me armé de valor y abrí la puerta con la blusa enrollada en mi mano y pude observa por el espejo retrovisor sus ojos un tanto desviados, con lágrimas recorriendo un camino hasta su boca abierta, ya manchada. Dejé de respirar. Tomé la bolsa tan rápido como pude y salí corriendo de ahí, tratando de limpiar mi cara con mi blusa y guardando aquella piedra en el mismo bolsillo de mi pantalón. Corrí hasta la intersección  de la carretera y paré un taxi, con la ilusión de que no fuera como el primero.

-Al sur, por favor.
-Sí, como usted indique.

Busqué desesperada el teléfono en mi bolsa y me sorprendí con la hora y la infinidad de llamadas perdidas. Eran ya las 3:42 de la mañana y como pude le llamé a mi madre, fingiendo una voz que ni el taxista me creía. Le avisé que ya iba de regreso a casa.
Reflexioné el acontecimiento y cada uno de sus pasos en el viaje de regreso, y comenzaba a preguntarme si me habría saltado alguno. Cada uno estaba enumerado con una acción tenebrosa. Cada gota de sangre tenía su momento grabado en mi piel. Llegué muy rápido a casa, el tiempo no me bastó.

El auto se detuvo y le pagué al taxista. Abrí la puerta de mi casa con dificultad y con el típico rechinar que hacía. Caminé entre la oscuridad y me arrepentí de haberle chiflado a mis aves. Maldita costumbre. El foco de las escaleras estaba prendido en señal de que mi madre aun me esperaba. Me dirigí a la cocina a tomar agua. Quería llorar por haber vivido todo aquello, quería que alguien estuviera conmigo. Quería a Víctor. No podría dormir después de tal evento desgarrador.

Llegué a mi cuarto olvidando el miedo de la oscuridad de los pasillos, encendí mi lámpara azul y comencé a llorar en silencio sobre mi cama. Las imágenes de aquel suceso aparecían frente a mí. La cara de aquel hombre. Quería desaparecer por un instante, largarme de éste mundo. No quedaba más que seguir. Me levanté del colchón y me trasladé al baño. Prendí el foco y me observé en el espejo. Mi maquillaje se había corrido y aun tenía manchas de sangre seca sobre mi ceja y alrededor de mi cuello. Tenía un enorme moretón debajo de la oreja, en la mandíbula. Quité el listón azul de mi cabello y giré el grifo del agua fría. Me desnudé y me metí dentro de la regadera sin hacer nada. Dejando caer mi cabello sobre mi rostro oculté una mueca de dolor. Deseaba que el agua se llevara todo lo que se encontraba dentro de mi cabeza. Revisé mi cuerpo en busca de algún indicio de abuso. Nada. "¿Para qué me querría ese hombre?" Pensé. Salí de la ducha, me sequé con mi toalla color verde, y me puse mi ropa interior negra. Volví a la cama muy cansada y caí dormida por poco tiempo. Desperté 2 horas después y ví el mensaje de Víctor desesperado por saber de mi. Le contesté que mi teléfono se había descargado. Volví a dormir.

10 horas más tarde abrí los ojos de nuevo, pensando que sólo fue un sueño, como cualquier otro. ¿Lo hice o lo soñé? Ni yo podía explicarme cómo es que mi mente pensaba eso después de haberlo vivido. Cómo es que lo realicé, teniendo tanto miedo a ver morir a alguien. Me levanté de la cama y tomé mi celular. Busqué en internet la noticia, y en efecto, la encontré. "Hayan a degollado en la salida a Lagos. Se desconocen las causas del incidente." "¿Qué demonios cometí ayer? ¿Y sí me encuentran? ¿Si hago público el hecho? ¿Ahora qué haré?" Mi mente me agobiaba con cada pregunta.

Fui a la cocina por una botella de vodka y algo de jugo. Tomé desesperadamente de la boca del envase. "¿Podría hacerlo una vez más, por mero capricho? ¿Podría volver a manchar mi cara de sangre y revivir ese orgasmo?" Mi mente volvía y empezaba a jugar conmigo en otro estado... La ebriedad me mantenía con sed de matar.

Tendría que buscar a una buena presa, alguien que mereciera morir en mis manos. Alguien que no le importara a nadie, ni a mi. Ésta lluvia no me deja pensar bien. Pienso en 2 personas. La 1era va en mi escuela, su padre está muerto y su madre pocas veces le visita. Conozco su dirección, y la manera en que puedo llegar con él. Sexo casual. Aceptando su propuesta podría saciar mi sed. Una piedra y el momento perfecto. De la 2da conozco menos. Vive con su madre que le odia en Tijuana, una familia disfuncional. Amante de la escritura realista y detallista. Popular entre las redes sociales. Su visita a León confundía a muchos. Las primeras semanas se quedaría con su hermano y después mudaría a una casa privada... Sin que nadie más supiera de él. Tengo que conocer cada detalle de su miserable vida...