Locura

Locura armónica de mis turbias olas saladas
 que fluyen en fragmentadas flores…
Realidades deseosas, extraviadas en cantos de aves,
con enemigos que viajan a cada lado del camino.
En rosa marchita sigo oliendo tus matices de cielo,
Bajo la áspera voz de tu mirada, tus cristales ojos,
Dentro de los ya besados lunares sicodélicos que guarda con recelo tu cuerpo,
Y tus besos en el perfume extinto de mi piel.
No añejes pasados, fermenta mis labios,
Por vivir el abismo de mis días,
Por inquirir en el murmullo de mis noches,
Por germinar en la distancia de nuestra aurora…
Sólo un minuto sobre tu eje rotacional, que dure más de lo que te he tenido lejos.
Ven y llévame al sol, a fundir pétalos de flores, a bañarnos en polvos de mariposas, a reconstruir tréboles de suerte… Al olvidar la vida terrestre.
Hoy más que nunca te extraño… hoy más que nunca mueres más en mí.

Y hasta que nuestro deseo muera, bésame entonces.