Universos

"Lo que le dio aliento a esos días fue ella con su armonía,
ahora solo me ve con la cara larga, ella dice que parece un zombie,
pero yo menciono una vez más que es hermosa,
Estefanía se ha llevado la noche, no es una tontería."


Confundiendo tinieblas con espacios sonoros,
van tus labios muertos en el tiempo infinito,
donde absorben el sol sin reconocer mañanas
y sintiendo sed en el salado mar.

Contemplando tus recuerdos en ecos
va mi pena a carneros de cuervos y buitres.
Mezclando horizontes borrosos,
aprendí a desgarrar tu alejamiento
Y lanzando gritos vacíos,
tu corazón astilló la altura de tu ego.

Vi relámpagos engendrando cielos azules,
sentí temblores de tus pasos grisáceos,
conocí las heridas que la luna ocultaba
en esos cráteres de amor.
Me emborraché de tu refugio
y te dejé fluir en constante partir.
Rascabas la piel de tu mundo,
y conociste el polvo transparente de ti.

Amo estremecerme en tu mármol,
nada siento en los sueños de agonía.
Tan mío... Tan tuya. He sobrevivido.
Contempla. Mírame.
Ausencias de desamor que sólo a ti te dan.


F...

Quiéreme tantito, sólo tantito. 
Para que las estrellas sepan que en cada respirar estás tú.
Quiéreme tantito, sólo tantito. 
Y verás los más hermoso amaneceres de tu esencia.
Quiéreme tantito, sólo tantito. 
Para recrear el beso que sólo tú y yo sabemos inventar.
Quiéreme tantito, sólo tantito. 
Y encontrarás la brisa que el viento nos regala a ambos.
Quiéreme tantito, sólo tantito. 
Para vencer el miedo que a ti y a mí nos afecta.


Quiéreme tantito, Y te enseñaré a leer el manto estelar para perdernos en su abismo.


¿Aura?


Y sigues creyendo que todo lo que haces a nadie le importa... Ni a tus amigas, ni a tu familia... Incluso puedes pensar lo mismo de mí... Pero bueno, no soy quien para alterar lo que tú solo te haz creado.


"No dejaba de gritar por ver todos esos colores en sus plumas. Te señalaba cada ave a su alrededor y tú... Tú sólo la abrazabas y besabas, porque por ti, ella sonreía.
Le mencionabas los nombres de aquellas aves y ella con ímpetu te callaba la boca para que escucharas los cantos que, a lo lejos, ella lograba escuchar.
Sus pequeñas manos tomaban tu cara por las mejillas, te miraba con ternura e inocencia... Y besaba tu boca con gratitud. Le recordabas a cada momento lo mucho que la amabas y ella te abrazaba... 


'Mi príncipe azul' te decía cada que ella te presumía un nuevo vestido rosa. Te dirigías hacia ella, la alzabas y le recitabas palabras que a ella le encantaba escuchar. Bailaban con una canción de fondo que murmuraban y al finalizar ese baile la mimabas con cosquillas por todo su cuerpo. Acabaron agotados de tanto jugar.


La observo a escondidas detrás de la puerta y veo como toma todas esas hojas de papel entre sus pequeños dedos, y comienza a leer. Sus palabras salen lentamente de sus tiernos labios; apenas está aprendiendo a leer. Frases que no tiene lógica ante ella. Las lee una y otra y otra vez y al no entenderlas, descarta la hoja.

-¿Qué haces?
-Leo las palabras que papá escribe.
-¿De dónde tomaste esas hojas?
-Estaban debajo de esos libros. Creo que no los ha visto desde hace mucho tiempo -Arqueó las cejas.
-¿Te gusta lo que dicen?
-No entiendo muchas cosas. No sé de qué este hablando.

Tomé el puño de hojas y las coloqué debajo de aquellos libros. Seguí hasta donde ella estaba sentada, la alcé, le dí un beso en la mejilla y la llevé a su cuarto. Sentada en la cama, observaba sus pequeños dedos, miró mis ojos y preguntó
-¿Cuando es su cumpleaños?
-Un día después de la llegada de la primavera.
-¿Y qué le vamos a regalar?
-Que te parece... Mhh... Un libro.
-¿Otro? ¡Pero si ya tiene muchos!
-Sí, pero éste será especial, porque tú me ayudarás a hacerlo.
-¿Haremos un libro para él?
-Sí, pero shh... Porque él no debe saberlo.
Respondió con una sonrisa, se metió en la cama y cerró los ojos...."

Lúbrico movimiento

Sé que no me amas... Y que nunca lo harás.
Mi corazón, entre nieblas y espuma
se vuelve arrecife de pensamientos.
Acerqué mi cuerpo de esencia de flor
y en arriesgado movimiento,
quemé el ritmo de su tiempo.

Al palpitar de mis nostalgias,
su néctar se desbordó en acordes.
Sus claros colores alegría,
aumentaban por senderos del mañana,
y en donde vagaban las estrellas,
fui astronauta de tu firmamento.

Y descifré tanto laberinto
abriendo los ojos ante la vida.
Y mis labios fatigados,
sollozan la esperanza
de tu porvenir celestial