Lúbrico movimiento

Sé que no me amas... Y que nunca lo harás.
Mi corazón, entre nieblas y espuma
se vuelve arrecife de pensamientos.
Acerqué mi cuerpo de esencia de flor
y en arriesgado movimiento,
quemé el ritmo de su tiempo.

Al palpitar de mis nostalgias,
su néctar se desbordó en acordes.
Sus claros colores alegría,
aumentaban por senderos del mañana,
y en donde vagaban las estrellas,
fui astronauta de tu firmamento.

Y descifré tanto laberinto
abriendo los ojos ante la vida.
Y mis labios fatigados,
sollozan la esperanza
de tu porvenir celestial