Materia gris

El café volvió a saber amargo esta vez. Nunca sale como quiero y por esa razón lo he detestado. Mamá volvió a regalarme otro cuarzo en forma de corazón, ella sabe de mis gustos. Adoptamos a otras 2 perras. Doris :s y la otra no sabía que nombre ponerle... La llamo Wenna, ya sabrán por qué. Los cigarrillos se están acabando, los compré por tu fino gusto, tu extraño y fino gusto.
Imagino verte una vez más, llegar y que me recibas con un abrazo y un beso en la mejilla.Observar tu rostro sorprendido por mis lentes o mi peinado, escuchar otra vez tu voz.
Imaginar no me llevará a ningún camino, por más que lo desee. Me duele ser así de realista, pero sólo en este mundo se puede vivir así. Los soñadores carecen de autenticidad, materialismo y cuerpo.

El cuarzo sigue en mi habitación, junto con más dijes de piedras y collares. Tu voz viene a mí cuando la observo, y suelo preguntarme si aún extrañas ese objeto singular. Cada amanecer me deslumbra con el brillo que genera cuando los pequeños rayos de sol logran cruzar la habitación. Mis nuevos lentes me ayudan a mirarlo con más nitidez. Sigue dándome miedo.

Mis libros han ayudado bastante a tener mi pensamiento ocupado. Millennium se ha vuelto mi trilogía favorita, G. Wells subestimó a la imaginación con sus cuentos, con Wenna. Los viajes fuera de casa observando la carretera me hacen cuestionar en la infinidad de personas que están en la misma situación que yo. Planeo un viaje a Monterrey para Enero, y si no puedo ir, tal vez vaya de nuevo a Pachuca.

Cuestiono también mi capacidad para seguir estudiando, no es que no pueda o que no tenga los recursos.. Nada de eso. Actualmente seguimos viviendo en un país donde a la mujer se le dan pocas oportunidades para ocupar un puesto profesional, al menos en mi campo de estudio. ¿Voy a terminar la carrera para trabajar unos pocos años, casarme y mantener a la familia el resto de mi vida? No quiero eso para mí.


Bendito Karma

Tremenda sorpresa me llevé al leer todo aquello, y eso porque vi visitas a mi blog de tan dichosa ciudad. Al parecer alguien se la jugó por mí, y sabía en qué pasos terminaría esto. Bien dicen que entre mujeres podemos destrozarnos pero jamás hacernos daño. CÓMO TE ADORO KARMA!
Ya esperaba cobrarme estás acciones, pero alguien se adelantó.Y pensar que la mediocre era otra, cuando en verdad a tí ni tu propia madre puede quitarte la soga del cuello. Que lástima me das ahora.

Y como siempre lo predije, odiarás tu vida, tus acciones y tus pensamientos. Todo por mujeres que te harán ver la realidad con mentiras (como yo), y con distancias también (agregando a otras). Terminarás rogándoles por un poco más de tiempo... Y al final de éste, te cansarás de ti mismo, y volverás al abismo al que perteneces... Desearás morir y largarte de este mundo que no te entiende, que no es para ti.
Así serán tus ciclos, yo lo sé.

También tengo un secreto, mucho más especial de todos los que te guardo:
El sexo con una mujer es más delicioso. Ella supo hacerlo mejor que tú. Dejando de lado las tontas peleas en la cama, los besos en el cuello, sus besos sí supieron guiarme al manicomio. El mismo día en que te prometí no fallarte.. Bendito Enero, Febrero, Marzo, Abril, Mayo, Junio, Julio... El puro capricho de verla desnuda en la cama hace sobresaltar mi corazón... Pero no te preocupes, es sólo sexo casual.


Las vacaciones me han sentado bien. Tantas emociones me hacen olvidar la gastritis que me cargo. Las personas que he conocido han traídos sus pro's y sus contra's. Emmanuel y Víctor son claro ejemplo.
Las fiestas han subido de nivel... Los encuentros sexuales, también. David me dice que sea una vil perra con aquellos hombres que encuentre en el camino, pero la locura.... SANTA LOCURA! A dónde me ha llevado?!? Emmanuel cree que soy tonta, pero tonto se va a ver cuando alguien se entere de lo que pasó en aquel antro... Te metiste con quien no debías.
Víctor es todo lo contrario a lo que yo imaginé. Soberbio, narcisista, egoísta, prepotente, perverso... Y "difícil", pero ni él ni yo tomamos esos aspectos como puntos malos (cosa que la mayoría de la gente hace), son dones y virtudes que le caen tan bien... Junto con su voz... Estoy muriendo.


Time

Creí que te encontraría. Te busqué, porque te extrañé. Y no estabas. Sin duda somos iguales, el mismo pensamiento y acciones.
Tenía la excusa perfecta para hablar, para que la conversación siguiera hasta media noche, hasta que cayéramos en el insomnio. Y no estabas.
Me dejas pensando si todo lo hablado ha desaparecido. De seguro lo está, porque yo no lo encuentro, y no creo que tú aún lo tengas en mente.

Son 5 objetos. Sólo 5 que siguen en mi habitación. Ni ellos recuerdan por qué están conmigo ahora.
También odié que me inmortalizaras con tan poderosas palabras. Vamos, ni el papel es inmortal.
La cajetilla que fumamos juntos en Gto sigue guardada. Inunda el cajón con el fino olor de su tabaco.

Tal vez el tiempo de espera ha terminado. He querido recordar tu dirección; no recuerdo el código postal ni el número de tu casa. Ya no recuerdo el timbre de tu voz, ni tu perfume que me hacía flotar. No recuerdo la estación del metro en la que debo bajar cuando vaya a tu casa. No recuerdo el nombre de tus padres. No recuerdo el sabor de tu saliva en las mañanas frías. No recuerdo tus lunares, ni el cafe de tus ojos. Ni siquiera la primera vez que lloramos juntos. No recuerdo el lugar del libro de donde te mandaba los mensajes cada noche. Cada verso tenía pegada un pedazo de post amarillo, a veces naranja, indicando que ya te lo había mandado... No recuerdo donde dejé ese libro. No recuerdo tu estatura, ni el sudor de tu cuello. Ni la manera en que destruí aquel anillo. No recuerdo la primera vez que morí por ti. No recuerdo el día de nuestro primer beso bajo la Vía Láctea, bajo Orion, bajo Géminis. No recuerdo tu número telefónico, ni el último cigarro que fumamos. No recuerdo el color de tu calzado, ni los libros que deseabas leer. No recuerdo las películas que vimos en el cine, ni el auto que deseabas. No recuerdo cuantas cartas te mandé, ni lo que dice la primera ni la última de ellas. No recuerdo tus collares, ni tus noches y tus días. No recuerdo cómo es besarte con el aliento a cigarro. Ni la manera en que susurrabas a mi oído. No recuerdo el primer día contigo, ni el primer "Te amo" ni el último "Te quiero". No recuerdo el color de tu casa, ni la fachada, ni la calle. No recuerdo cómo fue que te perdí, cómo lo hice sin darme cuenta. Hoy veo que fue mi culpa, que fue mi error.
Te olvido sin querer. Tengo que conformarme con eso, ya ni sé la manera en cómo localizarte. Ya no estás aquí.



“Fue un placer habernos amado, besado. Fue un placer habernos roto el corazón.”

— Jaime Sabines