En tu nombre vuelan las mariposas... Cielo


Si solo la verdad fuera tan fácil como el acerbo poco al gusto de mirarte.
Si solo fuera tan fácil deglutir el áspero sabor de tu ausencia en estos momentos.
La sensación agria de mi amor sin tu aliento.
Esperamos en los días de otoño las pistas que nos elevan al cielo, 
te tengo en mis brazos escuchar tu voz jadear mi nombre sin razón, 
me siento despreciable en la falta de un te quiero tan sincero como el tuyo, 
mi cielo, siento ahora mismo codicia por tus besos, 
esos besos que para mi fueron algo profundo, esos que terminaron para quien si los merecía.

Con tu risa aclarabas mi sangre y purificabas mi inocencia.
Sabes, yo extraño esos días en que culminábamos en el frío y probaba tus labios llenos de mermelada.
Has cortado mi corazón en trocitos y los has tragado en agua, 
y a pesar de las recesiones quisiera saber la verdad, esa verdad que no es tan fácil...

Somos tú, yo el viento de invierno. Y la lluvia no apagó lo que sentíamos los dos, 
las jardineras y las tardes me embriagaban de ti y tus canciones 
"Cariño mio acércate, huelo a un jardín 
en primavera quizás mi cercanía sea el problema" 
Habrá esperanza para mi?...
La galaxia entera está tatuada en tu pecho desde nacimiento y yo la he besado.

Cielo, ¿Qué me has hecho?
¿Qué lograste romper en el silencio?
Que del fruto amargo de tu engaño te has ganado mi suplicio,
ganas gotas tristes y nostálgicas que se reflejan en mi daño.

¿Qué soy yo de ti?
Tu cómplice, tu enamorada
Ahora mírame a los ojos y dime que me quieres,
que aprecias la nobleza que descarne de mí y puse a tus pies,
que los lunes fueron de cálidos besos arrebatados de hielo
y de tu angustia y delicada necesidad de mí vuelta en tu consuelo.

Siénteme Cielo... Estoy aquí...
Aquí para ofrecerte mis recuerdos más duraderos
Y mis problemas mas efímeros.
Los incontables rizos de un cordero
y la recetas dulces de buenos panaderos.

Cielo, contéstame por favor.
¿Qué no ha sido suficiente tanta tristeza y tantos latidos en el partir de cada dolor?
Amor como confundes estresas.

Cielo, ¿Cómo decirte que por ti perdí mi dignidad?
Decirte que te quiero tanto y tanto 
que en cada uno de mis sueños fluyes como palabras poetas en la eternidad.

Cielo, ¿Cómo decirte que envidio la razón de tu traición?
y que cada día añoro con cruzar el umbral que nos separa,
cortar mi sangre espesa como la niebla que te ampara.

Cielo, ¿Cómo decirte que hagas mal 
y que destruyas 2 años con un mal final?
En efecto, soy tu veneno, pero yo Cielo...
También puedo llegarte a Amar.