Ángel... ¿A dónde has ido?

No sé si fue un sueño como cualquier otro, o si de verdad fue un viaje en el futuro. Yo estoy segura de que ella estaba ahí a mi lado. Dormía dulcemente. Tan pequeña ella. Tenía el cabello lacio, un poco rizado, oscuro. Su piel era de terciopelo, un color moreno muy claro. Y ese lunar apenas rozando el labio superior, ligeramente a la derecha... ¡Cómo amé besar ese lunar en tiempos anteriores! Era mía, sólo mía y dormía a mi lado. Le cedía todo mi calor para que no sintiera frío. Quería llorar, lo sentía tan real. Sólo la contemplé por medio segundo antes de que me dirigiera a cerrar la puerta, y en un abrir y cerrar de ojos ella había desaparecido. ¡No estaba! y me asusté y comencé a llorar. Quité todas las cobijas esperando encontrar algún rastro de ella, pero no, no había nada. Mi ángel había desaparecido. Entendí la realidad y con decepción volví a la cama, me tapé de pies a cabeza y comencé a llorar de nuevo. Ella estaba conmigo en un instante y al otro ya no. ¿Me jugó mi cabeza con ese tipo de trucos o en verdad viajé a través del tiempo y pude estar con ella? No lo sé, a partir de ese momento fue lo que más anhelaba en toda mi vida. Sólo espero que no pase demasiado tiempo para volver a vivirlo.