Nada para ti

Lo he reconocido una vez más. Lo nuestro es sólo algo pasajero, que ni siquiera nos importa a ambos. Permaneces constante en la nube, sólo tú, y yo en la tierra deseando (al menos) que bajes un momento a pasear por ahí.
No te amo, mucho menos te quiero, y no sé por qué diablos sigo ahí. Tal vez sigo en espera de alguien, de quien te he contado en pocas ocasiones. No sé por qué sigues conmigo, imagino que es el hecho de no estar solo y pensar que del otro lado de la ciudad hay alguien que piensa en ti, al menos de una forma nada agradable.

No me gusta fingir que nos interesamos en uno del otro (o al menos yo). Dejemos esto por una buena vez.