Un cigarrillo más (noches de verano)

Exhalas el humo que va de tus pulmones, tomas el pequeño cilindro y lo observas, ido, perdido, ¿Qué tanto piensas? ¿A qué sabe ese humo que sale de ti?
El sol no está para darme a conocer el color de tus ojos. Estamos perdidos en la noche, es nuestra, como tiempo atrás fue nuestro el momento. Quiero sentirme en confianza para tomar tu cabello y esparcirlo sobre mis dedos… ¿te molestará que lo haga?
El alcohol me atonta, me hace dar vueltas, me zumban los oídos. Te pido que me lleves a otro lugar. Donde sólo tú y yo podamos volver a conocernos, donde un beso nos ayude a seguir el camino, pero… ¿en qué sigues pensando?
-Quieres dormir, ¿verdad?
-Llévame a donde tú quieras.
Llegamos y el olor me da nauseas. Prendes la televisión y no soporto el ruido. “Déjame dormir”, repito incontables veces en voz baja. Pero aun a pesar de eso, yo sigo sin saber qué es lo que piensas. ¿En qué estado nos encontramos?
Quería que tú llegaras y me besaras, que me dijeras todo lo que quería escuchar. No importaba lo ebria y volada que estuviera, yo sólo deseaba que las caricias nulas dejaran de ser un pensamiento, deseaba que tocaras mi piel y le dieras tu nombre a cada movimiento.
Y, ¿Sabes?, finjo estar enamorada de ti, para darme a la idea de que alguien está pensando en mí. Para darme a la idea de que alguien también piensa en ti, a pesar de que no lo notes. Finjo verte como nunca lo hice. Finjo que el corazón se me sale con cada beso que me das. Finjo escalofríos con cada rasguño en tu espalda. Finjo estar enamorada de ti, cuando lo único que hago es fingir que no lo estoy. ¿Haría mal en decírtelo?
Y, ¡diablos!, esas luces del televisor te hacen ver mucho más guapo, esos ojos que algún día perdí me causan una confusión inmensa, esa tu respiración me hace agonizar. “Te ves tan guapo, tan perfecto… si tan sólo fueras mío de verdad” pienso en cada momento en que tú llegas a besarme.
Te separas y te ausentas por un largo minuto. “¿En qué seguirás pensando?”. Duermes, rozo tus labios y no hay respuesta. 
¿Ya notaste que te estoy observando? Cómo te digo que lo que pasó me tiene desconcertada. ¿Fluyen tus emociones o así de ignorantes nos vamos a comportar todo el tiempo? 
La noche terminó, y yo… Yo sólo te vi dormir.